Ropa según la época del año
Diciembre–febrero (invierno): abrigo de invierno de verdad (no una chaqueta ligera — las temperaturas pueden bajar de -10°C con sensación térmica), botas impermeables, guantes, gorro y bufanda. Los interiores de la ciudad están muy calefactados, así que el sistema de capas es esencial para entrar y salir de edificios cómodamente. Junio–agosto (verano): ropa ligera y transpirable; las temperaturas superan los 32°C con alta humedad. Las sandalias cómodas funcionan para el día a día, pero las zapatillas de andar con plantilla son mejores para los días largos. Las instalaciones interiores (metro, museos, restaurantes) están fuertemente refrigeradas — lleva una capa ligera para no pasar frío dentro. Marzo–mayo y septiembre–noviembre (temporadas de transición): capas versátiles, chaqueta impermeable ligera.
Calzado
El calzado es la elección más importante de tu equipaje. En Nueva York se camina mucho — 15.000–20.000 pasos diarios no son inusuales en un día de turismo activo. Lleva zapatillas o zapatos que ya estén rodados, no los estrenes en el viaje. El pavimento de la ciudad es duro y no hay muchos bancos para descansar; el calzado inadecuado arruina un viaje más que cualquier otra cosa.
Documentos y dinero
Pasaporte (con ESTA o visa según corresponda), confirmaciones de hotel impresas o guardadas sin conexión, tarjeta de crédito o débito sin contacto (para OMNY en el metro), algo de efectivo para los pocos sitios que todavía lo requieren. Las farmacias CVS y Walgreens están prácticamente en cada manzana de Manhattan si necesitas cosas de última hora. El adaptador de enchufe estadounidense (110V, clavija plana tipo A) es necesario si vienes de Europa o Australia — cómpralo antes de salir porque es más barato que comprarlo aquí.
Lo que no necesitas traer
Champú, acondicionador y artículos de tocador de gran tamaño — todas las farmacias de la ciudad tienen todo. Paraguas grandes — son incómodos en el metro y en las calles concurridas; si llueve, los venden en cualquier deli por 5–8 $. Guías de viaje en papel pesadas — las guías online son más actualizadas. Ropa para cada situación imaginable — los neoyorquinos visten de forma informal y casi ningún restaurante tiene código de vestimenta estricto más allá del sentido común.


